Un grupo de investigadores de la Red Académica Internacional de la Fundación Universitaria Iberoamericana (FUNIBER), participa en un estudio internacional sobre el uso de la termografía infrarroja para evaluar la fatiga, los factores de riesgo de lesión y la recuperación en futbolistas.
Entre los investigadores se encuentran el Dr. Álvaro Velarde Sotres, director internacional del Área de Deporte de FUNIBER, coordinador del Programa de Doctorado en Actividad Física y Deporte: Riesgos y Beneficios y docente e investigador en la Universidad Europea del Atlántico (UNEATLANTICO); Yehinson Barajas Ramón, doctorante investigador del mismo programa en UNEATLANTICO, y José Luaces Carreño, director del Grado de Educación Física y Deporte de la Universidad de La Romana (UNIROMANA).
El estudio fue publicado en la revista Frontiers in Physiology, una revista científica internacional de prestigio clasificada en el cuartil Q1 de la categoría de fisiología. La investigación estudia el uso de la termografía infrarroja, una tecnología que permite observar a distancia la temperatura de la superficie del cuerpo. El objetivo fue determinar hasta qué punto esta herramienta puede ayudar a identificar señales de fatiga, detectar diferencias entre distintas zonas musculares y realizar un seguimiento de la recuperación de los jugadores.
La fatiga, un desafío para los futbolistas
El fútbol profesional exige cada vez más a los deportistas. Los calendarios pueden concentrar varios partidos en pocos días, dejando poco tiempo para que el cuerpo se recupere. Esta situación puede provocar una acumulación de fatiga que afecta al rendimiento y aumenta el riesgo de lesión.
Después de un partido, los músculos necesitan tiempo para recuperar su estado habitual. Por ello, conocer cómo responde el cuerpo al esfuerzo puede ayudar a los equipos deportivos a decidir cuándo aumentar o reducir la intensidad de los entrenamientos y qué estrategias de recuperación pueden ser más adecuadas para cada jugador.
El periodo posterior a la competición es especialmente importante. Durante las primeras 72 horas después de un partido pueden mantenerse algunos efectos del esfuerzo, por lo que disponer de herramientas que permitan seguir la recuperación puede ayudar a prevenir problemas antes de que aparezcan.
Tecnología para conocer el estado del deportista
Para controlar el esfuerzo y la recuperación se emplean diferentes tecnologías como los dispositivos GPS y los acelerómetros, que permiten conocer las distancias recorridas y los cambios de velocidad durante un partido. Otras herramientas permiten analizar el movimiento durante los saltos o conocer cómo responden los músculos.
No obstante, existe el interés por encontrar métodos rápidos, sencillos y que puedan utilizarse de manera repetida sin afectar la actividad del deportista. En este contexto, la termografía infrarroja ofrece una alternativa no invasiva y rápida. Mediante cámaras especiales, esta tecnología registra la temperatura de la piel, cuyos cambios pueden aportar información sobre la respuesta del organismo al ejercicio.

Tres posibles aplicaciones en el fútbol
Este estudio analizó la evidencia disponible en futbolistas. Los resultados muestran que la termografía infrarroja puede ser útil para obtener información sobre el estado físico de los futbolistas en diferentes momentos.
La primera es la evaluación de la fatiga, mediante los cambios de temperatura que pueden producirse después de entrenamientos y partidos. Observar estos cambios puede ayudar a conocer cómo ha respondido la musculatura al ejercicio.
La segunda es la identificación de posibles señales de riesgo de lesión. Las diferencias de temperatura entre ambos lados del cuerpo o entre distintas zonas musculares pueden ayudar a detectar sobrecargas o una recuperación insuficiente.
La tercera corresponde al seguimiento de la recuperación. Las mediciones realizadas durante las horas y días posteriores al esfuerzo permiten observar la evolución de la temperatura y su progresivo retorno a los valores habituales.
Hacia una recuperación más personalizada
Los estudios analizados utilizaron diferentes condiciones de medición, zonas corporales y equipos, por lo que los autores consideran necesario establecer protocolos más uniformes. A pesar de estas diferencias, los resultados muestran que la termografía puede detectar cambios en la temperatura de la piel relacionados con el esfuerzo y la recuperación.
Los autores plantean que las diferencias térmicas que se mantienen fuera de los valores habituales pueden servir como una señal para revisar la carga de entrenamiento y valorar con mayor detalle el estado del deportista. La técnica no sustituye a otras herramientas ni a la valoración de los profesionales, sino que puede complementar la información obtenida mediante otros métodos.
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Para leer más investigaciones, consulta el repositorio de UNEATLANTICO.
Para los profesionales interesados en profundizar en este ámbito, FUNIBER ofrece becas para estudiar la Maestría en Rendimiento Deportivo: Entrenamiento y Valoración Funcional o la Maestría en Entrenamiento Deportivo en Fútbol. Estos programas abordan aspectos relacionados con la evaluación del deportista, el control de las cargas de entrenamiento, la planificación y la aplicación de estrategias orientadas a mejorar el rendimiento y favorecer la prevención de lesiones.
